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En entrevista con Cooperativa Ciencia, Juan Reutter, director del IMFD, profundizó sobre el Premio Alonzo Church 2026 y cómo la IA está transformando la formación de los programadores

El director del Instituto Milenio Fundamentos de los Datos (IMFD) y académico de la Universidad Católica (UC), Juan Reutter, conversó con Cooperativa Ciencia sobre la investigación detrás del reconocimiento entregado este mes en Londres y, además, se refirió a cómo la inteligencia artificial está cambiando el escenario para estudiantes.

El pasado 9 de julio se realizó en la Universidad de Londres, Inglaterra, la conferencia International Colloquium on Automata, Languages and Programming (ICALP). En ese marco, un grupo de investigadores internacional —tres de ellos del IMFD— recibió el Premio Alonzo Church 2026, uno de los reconocimientos más importantes en el ámbito de la computación teórica.

Reutter, uno de los investigadores IMFD premiados junto a Domagoj Vrgoč y Pablo Barceló, explicó en la entrevista el origen del trabajo que llevó al reconocimiento, ligado a las tesis doctorales que él, Vrgoč y el también galardonado Miguel Romero, desarrollaron hacia 2009 y 2010: «En ese tiempo empezaron a salir los sistemas de bases de datos de grafo, que funcionan bajo la idea de que si tú tienes datos, estos están interconectados, y donde lo interesante es encontrar el camino entre datos y conexiones nuevas que se puedan generar a partir de ellos. (Lo que hicimos nosotros para merecer el premio fue), desde la matemática, explicar qué cosas se podían hacer eficientemente en un computador, y qué no, dando un marco teórico de cómo debería verse el acceso a esas bases de datos de grafos».

Ese marco fue tomado después por grupos de industria y academia internacional como punto de partida para definir los estándares que hoy se conocen como SQL/PGQ y GQL, utilizados por empresas como Oracle, Amazon, Google y SAP, para la consulta de bases de datos de grafos.

Entrega del Premio Alonzo Church en ICALP 2026. De izquierda a derecha: Thomas Colcombert, jefe del comité de selección del premio; Leonid Libkin, investigador de la Universidad de Edimburgo; Domagoj Vrgoč, investigador del Instituto Milenio Fundamentos de los Datos y académico UC; y Wim Martens, investigador de la Universidad de Bayreuth.

Sobre la IA en la formación académica: “Hay que entender las limitaciones e identificar los roles: cuál es el rol del humano y cuál el de la máquina»

Consultado por los efectos de la inteligencia artificial en la formación de nuevas generaciones, Reutter sostuvo que la profesión del programador está cambiando: «Antes, hace 5 años, el programador escribía y escribía código. Hoy el programador prácticamente escribe prompts, por lo que ahora la habilidad es identificar cuándo hay que escribir un prompt, cuándo no, qué cosas hay que revisar y qué no».

El director del IMFD, también académico del Departamento de Ciencias de la Computación (DCC UC) y del Instituto de Ingeniería Matemática y Computacional (IMC UC), advirtió también sobre una brecha entre el uso cotidiano de estas herramientas y la comprensión real de sus límites: «Lo que veo con mis alumnos es que son súper nativos al chatbot y a la inteligencia artificial, pero falta entender las limitaciones e identificar los roles: cuál es el rol del humano y cuál el de la máquina, y eso es lo que estamos viendo hoy«.

«Probablemente, si tú estás en el colegio, te das cuenta que hay un chatbot que puede responder todo lo que necesitas, pero de ahí a pensar que todo lo va a hacer bien y que ya no necesitas hacer nada, hay una gran distancia, y tecnológicamente no estamos ahí ni por si acaso«, agregó.

En ese contexto, cuenta que como profesor en la UC han debido volver a las pruebas en papel: «de alguna forma eso está devolviendo la capacidad analítica a un nivel superior, que es la capacidad que se necesita para lidiar con un chatbot. Probablemente, como sociedad, dejamos escapar un poquito esta cosa analítica, pero creo que nos dimos cuenta pronto y de alguna forma nos estamos reagrupando y estamos encontrando los espacios donde sabemos que el ser humano tiene que influir«.

Revisa la entrevista completa en Cooperativa Ciencia: