Sebastián Ferrada, investigador IMFD sobre IA en la sala de clases: «Tenemos que formar criterios y buscar alternativas de evaluación, que ya no sea solo la nota»
Los académicos Sebastián Ferrada y John Atkinson analizaron el impacto de la inteligencia artificial en el trabajo y la educación, destacando que el pensamiento crítico, el criterio profesional y las habilidades interpersonales seguirán siendo fundamentales en la era de la automatización.
En una reciente edición de A Bordo de La Tercera, el académico de la Iniciativa de Datos e Inteligencia Artificial (IDIA) de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile e investigador IMFD, Sebastián Ferrada, compartió escenario con John Atkinson (Universidad Andrés Bello) para reflexionar sobre cómo la inteligencia artificial está transformando el mundo laboral y académico. El diálogo desarticuló uno de los miedos más recurrentes: que las máquinas reemplacen masivamente a los profesionales.
Ante la pregunta ¿algún día los abogados o médicos podrán ser reemplazados por máquinas?, los académicos llamaron a mirar el fenómeno con perspectiva. Recordaron que la inteligencia artificial es una tecnología con 70 años de desarrollo y que, aunque hoy los modelos de lenguaje pueden generar texto o código, todavía no reemplazan capacidades humanas como el juicio crítico, la responsabilidad profesional o las relaciones interpersonales.
La IA amplifica capacidades, no las reemplaza
Para Ferrada, el valor de herramientas de inteligencia artificial como modelos de lenguaje detrás de ChatGPT o Claude, depende de las habilidades de quien las utiliza. «La mayoría de estas herramientas tiene una propiedad que si uno le entrega cosas que no tienen mucho sentido, no te va a devolver algo interesante. Pero sí es muy útil para amplificar las capacidades de trabajo que uno ya posee».
Explicó que una persona que sabe escribir puede utilizar la IA para mejorar la estructura o la narrativa de un texto, pero que ninguna herramienta puede reemplazar el conocimiento previo o la claridad de las ideas.
Atkinson complementó esta visión señalando que, aunque la automatización seguirá avanzando, habilidades como el pensamiento crítico y la capacidad de síntesis continúan siendo propias de las personas.
El criterio humano sigue siendo indispensable
Ferrada destacó que el impacto de la IA en áreas como el derecho o la programación es distinto al que muchas veces muestran los titulares.
«En el ámbito jurídico, por ejemplo, nosotros en el IMFD estamos trabajando con herramientas para búsqueda de jurisprudencia, para redactar escritos, pero al final el tema de argumentar, de discutir y de relacionarse con otras personas es de los humanos. En la educación, por otro lado, está el cómo utilizar esta herramienta para que las personas aprendan y no para pasar los ramos. Entonces, todo lo que requiera criterio personal, relaciones interpersonales o responsabilidad jurídica no puede quedar en manos de estos modelos».
Agregando al punto en educación, Ferrada afirma que la IA ha facilitado una práctica que existía desde antes: priorizar la nota por sobre el aprendizaje. Por ello, plantea que las universidades deben repensar sus formas de evaluación y fortalecer habilidades como el pensamiento crítico, la capacidad de análisis y la formulación de problemas, por sobre la simple reproducción de información.
«Tenemos que buscar maneras alternativas de realizar evaluaciones, y que ya no sea solo la nota. Porque antes copiaban de Wikipedia, pero ahora que ChatGPT se entrenó en Wikipedia todos llegan con el mismo informe. Entonces, tenemos que formar criterios, tenemos que formar a personas que comprendan las cosas que están sucediendo más que repetir cosas. Esto se nota mucho en el posgrado, cuando llegan con las propuestas de tesis y no entienden por qué los problemas son interesantes, o a quién están ayudando con su problema».
Reconoce que este cambio representa un desafío, especialmente en cursos masivos, pero sostiene que es necesario avanzar hacia nuevas formas de enseñar y evaluar.

Recomendaciones para quien quiera adentrarse en el mundo de la IA
Sobre la preparación para este escenario, el investigador sostuvo que la formación debe ser una responsabilidad compartida entre las personas y las organizaciones.
«La motivación personal por aprender y acercarse a los modelos, aprender a programar o tomar algún curso online de Python es un excelente lugar para comenzar y ser un curioso de estas cosas. Pero si estamos hablando de un fuerte reemplazo en el área laboral, no puede ser que cada trabajador individualmente tenga que buscar cómo capacitarse. Las empresas tienen que tener una visión un poco más amplia para que los trabajadores puedan aplicar esta tecnología con criterio, sin llegar al reemplazo».
Puedes revisar la conversación completa entre Sebastián Ferrada y John Atkinson en una nueva edición de A Bordo de La Tercera aquí:
