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Investigador IMFD Gonzalo Navarro es nombrado Fellow de la ISCB

El académico del Departamento de Ciencias de la Computación de la Universidad de Chile e investigador del Instituto Milenio Fundamentos de los Datos, Gonzalo Navarro, fue distinguido como Fellow de la International Society for Computational Biology (ISCB) , uno de los reconocimientos más relevantes a nivel internacional en biología computacional y bioinformática. La distinción forma parte del programa ISCB Fellows, creado en 2009 para homenajear a miembros que se han destacado por sus aportes sobresalientes a estas áreas, así como por su liderazgo, servicio y contribución a la comunidad científica.

La ISBC, fundada en 1997, es la única sociedad que representa a la biología computacional y la bioinformática a escala mundial. Actualmente reúne a una comunidad global de más de 4.000 investigadores, profesionales, técnicos, estudiantes y representantes de la industria, todos dedicados a avanzar en la comprensión científica de los sistemas vivos mediante la computación.

“Los Fellows de ISCB han desempeñado un papel fundamental en el avance de la bioinformática y la biología computacional, dando forma al campo mediante la innovación y la colaboración. Esta prestigiosa distinción refleja una trayectoria de impacto significativo y una dedicación a la comunidad científica”, señalan las bases del programa.

Gonzalo Navarro, académico DCC UChile e investigador IMFD

Para el académico, este reconocimiento representa un hito en una trayectoria vinculada a un área que ha cobrado gran relevancia en las últimas décadas. Recuerda que, en 1998, cuando planificaba realizar parte de su postdoctorado en Arizona con el investigador Gene Myers, sus planes cambiaron debido a que Myers se integró a Celera Genomics, una de las compañías que participó en la secuenciación del primer genoma humano.

“Eso ocurrió cerca del año 2000 y fue el comienzo de una carrera que aún continúa por secuenciar poblaciones enteras, comprender lo que hay en el genoma, usarlo para entender y curar enfermedades. Se puede decir que en ese punto nace la bioinformática de datos masivos, que ha traído desafíos algorítmicos enormes relacionados con búsquedas complejas en secuencias y almacenamiento eficiente de grandes volúmenes de información”, comenta.

El académico señala que, aunque su enfoque ha sido principalmente algorítmico más que biológico, “varias de las cosas que hicimos en estas dos últimas décadas se han terminado usando en investigación bioinformática e incluso en productos de amplio uso”.

Aportes desde la computación

El investigador explica que su trabajo en bioinformática se ha desarrollado en tres líneas principales. Primero, la búsqueda aproximada en texto, centrada en encontrar patrones de manera eficiente incluso permitiendo errores, los que en bioinformática vienen de mutaciones y de errores de secuenciación, entre otros. Luego, los autoíndices comprimidos, que permiten almacenar secuencias como genomas o proteínas usando casi el mínimo espacio y, al mismo tiempo, realizar búsquedas eficientes. Por último, su línea más reciente aborda la indexación de grandes colecciones de secuencias repetitivas, un desafío clave cuando se trabaja con muchos genomas muy parecidos entre sí.

En este ámbito, explica que la representación debe ocupar espacio cercano al necesario para representar, una de las secuencias más los pocos cambios que hay que hacerle para obtener cada una de las otras. “Eso no es difícil en sí, pero sí lo es ofrecer búsquedas complejas de patrones dentro de ese espacio” aseveró. Este trabajo, lo inició hace un par de décadas con investigadores de Finlandia, que conoció durante su postdoctorado, en lo que define como “una época en que nadie pescaba mucho el problema, pero hoy en día es crucial y mucha gente trabaja en ello”.

Tras recibir este reconocimiento, el profesor Navarro agradeció el apoyo del Departamento de Ciencias de la Computación UCH y del Centro de Biotecnología y Bioingeniería (CeBiB), destacando que este último ha sido clave durante la última década para el desarrollo de su investigación en esta área.

Este nombramiento refleja el impacto y la trayectoria del trabajo del investigador, así como su aporte al desarrollo de una disciplina que articula computación, datos y biología. Para el IMFD, esta distinción reafirma la proyección internacional de uno de sus investigadores y el valor de su contribución a la ciencia de datos desde una mirada interdisciplinaria.


Fuentes: Comunicaciones DCC, International Society for Computational Biology (ISCB).

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